La cita fue mediante un correo electrónico que nos invitaba a disfrutar de ese maravilloso placer de escuchar un disco d vinilo. Omar Córdova, coleccionista, leyenda de la avenida La Colmena donde se inercambiaban disco y organizador de la reconocida Desacrga en el Barrio no dió la bienvenida en su local de Lince en el Centro Comercial Arenales. Kike, Koky y Koke reunían luego de varias semanas para hacer lo que siempre les gusto. Escuchar y hablar de música. Pero esta vez todo iba a ser diferente. Omar tenía preparado su tornamesa, implementos para limpiar aguja y discos y sobre todo un cargamento de discos que merecían la pena ser escuchada con ese respeto y protocolo que nos obliga el tornamesa y sus artilugios.

Iniciamos la sesión con un tema de la verdadera reina del guaguancó, Celeste Mendoza acompañada de la orquesta de Ernesto Duarte con Bebo Valdés en piano, de allí siguió Irakere, Palmieri, Benny Moré y muchos más. Nosotros, ni cortos ni perezosos habíamos llevamos algunos discos de EGREM que inclsive nunca habíamos escuchado. Disfrutamos con Emiliano Salvador y conversamos sobre los discos de Chucho Valdés.

La tarde, sazonada por un Habana 7 años que no pude probar por mi hígado graso tomo cuerpo cuando llegó XXX y empezó la rumba, los tambores, hierros y claves. La descarga se había iniciado y los coros no faltaron. El ritual se repertía de manera más intensa cada vez más, hasta que Omar sentenció. Esto queda e institucionalicemos el día del vinilo.

Tuvimos que despedirnos y alejarnos, fue maravilloso disfrutar con la familia Córdova y los invitados esa tarde que con fe, convicción y mucho amor a la música disfrutaron cada crash que susurraba con sonido analógico del vinilo.