Boby Carcassés

Boby Carcassés

Por Sarah Moreno de El Nuevo Herald

Es una escena íntima y familiar. Son las seis de la tarde del lunes anterior al debut del pianista cubano Roberto Carcassés en Miami, y el grupo de músicos que lo acompañará hoy en el concierto en el teatro Manuel Artime de La Pequeña Habana, no parece tan cansado como debería luego de cuatro horas de ensayos en el Club Kimbaracumbara de la Calle Ocho.

Descemer Bueno, con su colorida presencia, se afana en el bajo; Armando Arce, ”el más chiquito de los Pututis” –como insiste en presentar Carcassés al benjamín de una familia de “tremendos bateristas”– domina este instrumento y, atrás, incorporándose quedamente, Jorge Amarales, en la guitarra. Desde una esquina, semiapoyado en el piano, Carcassés da la pauta del próximo tema que van a tocar: Cubanos por el mundo.

”Mi papá me dijo a mí lo que mi abuelo le contó, para que puedan mis hijos contártelo a ti, que mi ritmo viene del monte y por el mar va buscando el horizonte y te invita a bailar. Eso yo no lo soñé, fue mi hermano que lo oyó, después que una noche en vela mi papá le dijo así: cuida bien de tus hermanos …, de todos los cubanos de aquí y de allá”, repite más tarde la letra Carcassés a instancias de El Nuevo Herald.

De repente las palabras cobran mayor significado: Carcassés vive en Cuba, y su hijo de 12 años, que esta tarde duerme en un sofá hasta el final del ensayo, reside en Miami junto a su mamá, la actriz Carmen Daisy, de Casados y algo más (Canal 41, América Te Ve).

”Mis padres me educaron para que sacara mis propias conclusiones, me enseñaron a tener mi forma de ver las cosas”, reconoce Carcassés, hablando de lo heredado de su padre, Bobby Carcassés, uno de los cultivadores más importantes del jazz en la isla, quien hoy tiene 70 años.

Robertico, de 36 años, como lo llaman algunos, también heredó la vena artística por vía materna. Su tío abuelo es el actor y recordado galán de telenovelas Jorge Félix.

”En mi casa siempre se escuchó música sin fronteras: de la India, Brasil, Africa, Cuba”, informa Carcassés, que empezó a interesarse por el jazz cuando estudiaba en el Conservatorio Alejandro García Caturla.

En 1991 se graduó de percusión en la Escuela Nacional de Arte (ENA) de La Habana. Al año siguiente, el grupo de músicos formado por estudiantes de la ENA, Estado de Animo, comenzó a acompañar al cantautor Santiago Feliú. Después integró Columna B, una banda de jazz contemporáneo enfocada en la experimentación, a la que también lo siguió Descemer Bueno. Más tarde vino Interactivo, una de las agrupaciones más significativas de la música cubana de los últimos cinco años.

El concierto de esta noche permitirá a Carcassés interactuar con muchos músicos que actualmente residen en Miami y además traer ”la sonoridad de lo que estamos haciendo en Cuba ahora mismo”. Es también una oportunidad para interpretar los temas de su disco Matizar, que presentará en el mismo evento, patrocinado por FUNDarte.

”Me estoy lanzando a cantar por primera vez en público mis canciones”, dice el pianista, arreglista y compositor. “No lo había hecho antes porque nunca consideré que tenía mucho destino como cantante”.

El público podrá escucharlo junto a Descemer en Get Funky, ”un homenaje a la mujer cubana” a ritmo de timba, compuesto por ambos, y en la romántica Melodía absurda, de Carcassés. También interpretará al piano piezas tradicionales cubanas como Son de la Loma, de los Matamoros, Pueblo Nuevo, de Cachao, o Bonito y Sabroso, de Beny Moré.

”La música es algo que se regenera constantemente, aunque parezca que en algunos lugares está estancada. Siempre hay un grupo de gente creativa que está descubriendo algo nuevo. Esa es la tendencia natural de los músicos de mi generación”, explica Carcassés.

Lo entusiasman también varios proyectos audiovisuales, como la música del documental Breton es un bebé, dirigido por Arturo Soto, y la partitura del nuevo filme del director Tomás Piard. Además, una de las canciones emblemáticas de Interactivo, Soy revolucionario –“las preguntas que se hace mi generación”–, ha sido elegida por Fernando Trueba como fondo musical para una escena de una película de animación que se desarrolla en La Habana.

”Mi swing es la felicidad y el amor. He aprendido a canalizar toda la fuerza de un carácter fuerte en creatividad”, concluye el músico, que el domingo regresará a Cuba y en agosto recibirá a su segunda hija, de su unión con su compañera actual.

video VER VIDEO | Roberto Carcassés (por Pedro Portal | el Nuevo Herald)

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